viernes, 2 de noviembre de 2012

Fellini y el Libro de los Sueños



Federico Fellini no necesita presentación. Tampoco hace falta explicar el por qué de mi gran admiración por este genial cineasta. A modo de ejemplo, basta recordar algunas de las columnas que le dediqué en el ciclo de "anima italiana" por radio palermo o la fundación del Fellini cineclub, hoy lamentablemente cerrado. Esta nota ya fue publicada con anterioridad y me pareció interesante volver a visitarla ya que charlando en un curso de astrología salió el tema Fellini.  En todo caso, el motivo de esta nota no es recordar al Fellini cineasta. O en parte sí, pero indirectamente. De lo que se trata, es mostrar al Fellini soñador. Sí, si, ya sé...todo genio creativo es de alguna manera un gran soñador, un soñador despierto. Pero no, la cuestión aquí es referirse estrictamente, literalmente, al Fellini que soñaba y al que, una vez despierto, dibuja y escribe sus sueños en un ritual exorcista que duraría 30 años. Este ritual, el de representar sus sueños en un cuaderno, se inicia en 1960 siguiendo las sugerencias de su psicólogo personal. En ese año además, se produce un giro creativo en el cine de Fellini, ya que a partir de "La Dolce Vita" iría abandonando el cine neorralista y se plasmarían con más fuerza los elementos oníricos, la materialización del inconsciente, en definitiva lo que está más allá de lo que llamamos realidad. No es que en la primera etapa de su cine estos elementos de ensoñación no estuviesen presentes, estaban ahí, pero no con la misma fuerza.

Hasta no hace tanto tiempo, los dibujos y relatos de estos sueños extraordinarios, se había podido apreciar en algunas exposiciones de arte. Hace dos años, la Editorial Rizzoli obtuvo los derechos para la publicación de "Il libro dei sogni" (el libro de los sueños), recopilando de manera completa, los dibujos y escritos correspondientes a los sueños del gran Federico entre los años 1960 y 1990. El libro nos trae al Fellini íntimo. Un diario personal ilustrado con sus obsesiones, sus deseos y sus pesadillas. Y logícamente, los dibujos son junto con su cine, un ejercicio autobiográfico más, donde no faltan su Rimini natal, la infancia y sus amigos, el surrealismo, los conflictos con el padre y desde luego, no podían faltar las mujeres y lo erótico.



A quienes conozcan sólo la faceta cinematográfica de Fellini, les sorprenderá la calidad de sus dibujos. Pero a no sorprenderse tanto. Antes de dedicarse al cine, Fellini fue dibujante. A los 20 años ya había publicado viñetas, dibujos y relatos en revistas y semanarios bajo el seudónimo de "Fellas". Posteriormente tiene una experiencia como dibujante publicitario, lo que le permite relacionarse con gente de la industria cinematográfica. Pero esa ya es otra historia.

Tengo el placer inmenso de disfrutar de este libro que hace poco llegó a mis manos. Una verdadera reliquia que me gustaría compartir de alguna manera con ustedes. Y qué mejor manera de hacerlo que transcribir uno de los sueños del maestro? Así que ahí va... qué lo disfruten!


Sueño de Diciembre de 1974

En la gran canasta de un globo aerostático junto con el Papa Paulo VI, que lleva el birrete rojo de Papa en su cabeza. La situación podría considerarse peligrosa porque no hay globo a la vista por encima de nuestra pequeña nave. Pero todo iba bien y no tenía miedo. La playa y el mar de Riccione están abajo, lleno de gente mirando hacia el cielo y señalando algo. De pronto una maravillosa criatura que viste un traje de baño aparece, más alta y extensa que el Mont Blanc. Una mujer, una Diosa es lo que parecía. Miró hacia el cielo azul sin vernos y luego, desde su increible, bella y suave boca soltó un "oh" de asombro y el cielo entero se cubrió de nubes blancas.



Nota:
El Papa le dice a Fellini: "Ahí está, Fefé, la gran fabricante de nubes que se disuelven! Ahí está !

2 comentarios:

  1. Ver a Fellini es una experiencia inolvidable, envolvente, extravagante, tremendamente visual, circense. Es tanto lo que llena la pantalla de objetos, personas, disfraces, que a veces (me suele pasar) me distraigo del guión. Sobretodo cuando intercala esos momentos oníricos, mezclados con regreso a su infancia, especialmente en Amacord hay una escena muy bonita con las pelusas que vuelan de los árboles y en Julieta de los espiritues, tengo unas imagenes en la playa con pura gente medio loca. Es tan rico en matices que no me sorprende que creara dormido. Saludos a todos los cinefilos!!!

    Cuculina

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  2. Gracias Cuculina por pasar por el blog. Compartimos la admiración por el gran Fefe. Saludos.

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